Programa Género y Violencia

Asumimos que la base de la violencia de género está en la desigualdad entre hombres y mujeres, enraizada en las instituciones sociales, y reforzada por una cultura que desvaloriza a las mujeres y las coloca en una posición subordinada con respecto a los varones. Desde este punto de partida, nuestra institución considera necesario desarrollar intervenciones que cuestionen y remuevan creencias, discursos, modelos y mensajes que impiden la relación igualitaria entre hombres y mujeres en las diferentes etapas de su desarrollo. Es por ello que, además de promover en las mujeres el conocimiento y ejercicio de sus derechos, fomentamos nuevas formas de masculinidad entre hombres de diferentes edades y contextos, en la perspectiva de aportar a la equidad, la igualdad, y a que las ciudadanas y ciudadanos se reconozcan mutuamente como agentes promotores de cambio.

Proyectos

Aportes del Programa

200 hombres rurales sensibilizados en Junín y Huancavelica, muestran cambios favorables en su forma de vivir su masculinidad y mejoran las relaciones con su pareja, hijos e hijas.

30 hombres líderes sensibilizados conformaron una red de referentes comunitarios que promueve mensajes y modelos de comportamiento favorables a la prevención de la violencia contra la mujer y a la transformación de la masculinidad tradicional, propiciadora de desigualdad y violencia.

En alianza con diferentes instituciones y con grupos de hombres de cada comunidad, se produjo material impreso y audiovisual (folletos, videos, spots radiales, guías, estudios, etc.) que fue difundido y posteriormente se transfirió a diversas instituciones públicas y privadas.

Se elaboraron dos planes provinciales para la prevención de la violencia de género con participación de las mesas de concertación multisectorial de Jauja (Junín) y Tayacaja (Huancavelica. Ambos fueron aprobados y reconocidos por las respectivas municipalidades provinciales como instrumentos de gestión local que contienen metas, acciones y plazos en relación a los cambios socioculturales necesarios para erradicar la violencia contra la mujer y para mejorar y ampliar los servicios para enfrentar este problema.

30 lideresas escolares organizadas en el Grupo “Wiñay: liderazgo y empoderamiento para crecer”, fueron formadas para capacitar a sus pares a favor de la reducción de la violencia de género entre adolescentes.